... ADIÓS ...
... Esta carta es un relato, todo parecido con la realidad, es pura coincidencia ...
Hoy me despido. Hoy escribo la carta que nunca pensé que iba a escribir. Siempre he pensado que si alguna vez decidía por mi propia cuenta abandonar este mundo, no dejaría ningún mensaje de despedida, pero ahora, siento la necesidad de dejar plasmado en esta hoja de papel todo lo que me está atormentando la existencia.
Mientras las lágrimas recorren mi rostro, pienso en todas las personas que han formado parte de mi vida, en cada una de ellas, en mis padres, en mi familia, en mis amigas, amigos, gente que alguna vez conocí…. ¿por qué me siento tan sola? ¿Alguna vez alguien me ha querido de verdad? Quizá para toda esa gente tan sólo he sido un pasatiempo, un pasatiempo que pasa de moda, como la canción que a todo el mundo gusta al principio, y al cabo de un tiempo aborrece. ¿Cuál es mi defecto? ¿Qué es lo que tengo de malo? ¿Qué es lo que le he hecho yo al mundo? Quisiera saber cuál es el rasgo de mi personalidad que impulsa a la gente a abandonarme de repente cuando durante mucho tiempo antes he sido “una buena amiga”, “una persona excelente”, alguien “muy especial”. Quizás tan sólo encuentre fantásticos actores y actrices que fingen desearte, fingen ser piratas y te hacen creer que eres su tesoro perdido… Soy como ese tesoro, como un cofre lleno de monedas y joyas que despierta el deseo de miles de personas que me buscan con ansias. Sin embargo, ¿qué es lo que escondo para que se atormenten tanto? ¿Una horrible joya con una oscura maldición? ¿Qué es lo que encuentran en ese tesoro que los espanta, que les hace actuar como si nunca antes se hubiesen cruzado en mi camino?
Hoy me vuelvo a sentir sola, hoy nada tiene sentido. Me gustaría despertar de esta horrible pesadilla y que todo se termine de una vez. Me gustaría dejar de tener miedo, disfrutar de mi vida. Veo a la gente pasar, con sus deseos, sus metas, sus ideales, su lucha constante por su supervivencia. Y yo, sin embargo, deambulo por el mundo como un alma moribunda, sin pasión, ausente. No tengo razones para estar así, no tengo problemas. Lo sé, sé que hay gente que apenas llega a fin de mes, que tiene mil y un problemas en casa, que no tiene trabajo, sé que hay gente que muere de inanición, y gente que muere día tras día, segundo tras segundo. A pesar de todo hay gente que quiere seguir viviendo, amantes de la vida. Envidio todo eso. Envidio sus metas, su afán por conseguir lo que desean, el sentido de su existencia. Ojala yo también tuviese un por qué para seguir viviendo. Tan sólo necesito una razón para seguir soportando todo esto, para no tener miedo al despertar por las mañanas, para mirarme al espejo y no sentirme avergonzada. Necesito una excusa para sentirme bien conmigo misma, una razón para quererme, un motivo para no odiarme tanto.
Hoy me despido porque mis virtudes y talentos carecen de valor en la sociedad donde vivimos. Porque nadie apreciará ni valorará mis esfuerzos por sacar lo mejor que hay en mí y ofrecérselo al mundo. Quizás nací en una época equivocada, o quizás soy yo la equivocada, pero sea lo que sea, algo me dice que estoy fuera de lugar, que hay algo que no encaja entre este mundo y yo. Soy un bicho raro en este gran jardín, una loca, una paranoica… ¿Para qué quiere el resto de personas que me quede aquí con ellas? ¿Para decirme que no tengo razón? ¿Para decirme que estoy loca? ¿Disfrutarán mientras me tachan de loca, mientras hablan de lo equivocada que estoy? Yo no disfrutaré escuchándolas y no creo que mi presencia sea imprescindible para su supervivencia.
Me he cansado de fingir ser lo que no soy. Estoy cansada de engañarme a mí misma buscando absurdas razones por las que seguir viviendo. ¿Soy una cobarde? ¿De qué me sirve a mí que me digan que soy una cobarde, si lo único que quiero es dejar de sufrir? ¿Acaso han sentido esas personas lo que yo siento, como yo lo siento? Reconozco que tengo miedo, reconozco que no soy valiente. ¡Ya lo he reconocido! ¿Estáis felices ahora? Yo no. ¿Quién dice que todo esto no es más que una forma de llamar la atención? ¿De que le sirve a un cadáver que alguien le preste atención?
Mirad el mundo: mirad como la humanidad crece, como las personas se integran, se relacionan, tienen amistades, parejas, se casan, tienen descendencia, forman una familia, y al final mueren. Y lo mismo ocurre con las nuevas generaciones, y las futuras generaciones. Y se repite, una y otra vez, en eso se basa el sentido de sus vidas. ¿Y qué pasa conmigo? No, eso no es para mí. Yo no quiero eso, no tiene sentido. Soy como la oveja que se escapó del rebaño. Me siento perdida, obligada a vivir por vivir. Ahora soy consciente de que ya no puedo ser libre. Quien se ha perdido a sí misma, lo ha perdido todo.
Adiós.



xikita dijo
siempre hay una razon para intentar encontrarse, para intentarlo una y otra vez..la mayor razon somos nosotros mismos...debemos querenos x los buenos momentos q hemos asado aunq efimeros o mentira, hay estubieron y en su momento nos hicieron felices, debemos querernos xq la vida es un regalo y lo bueno llegara..siempre llega aunq sea simplemete en la sonrisa d un niño q nos cruzamos o el abrazo d un hermano o las lagrimas d una madre..siempre hay una razon, siempre...lo unico q falta es querer encontrarla.
un abrazo.
27 Diciembre 2007 | 04:47 PM